18Mar

Anillo de compromiso, argollas, ilusiones y alianzas: ¿Cómo elegir el adecuado?

Eran los días previos de una calurosa Navidad y, en medio de la vorágine de las compras, un joven pide un anillo para regalo. Miró varios de plata y se inclinó por uno, modelo medio cintillo para su polola.

“Fantástico, preparamos éste en una linda caja para sorprenderla con el compromiso”, le dije. El joven mira extrañado y pregunta: “¿Qué compromiso?” un poco descolocado.

Un anillo… de regalo… para su polola… como sorpresa en Navidad. Eso equivale a una declaración de intenciones de llevar más allá la relación, algo así, como un compromiso de matrimonio, ¿no es cierto?

Noooo!!! Para nada estamos recién pololeando, ¡todavía no pensamos en casarnos!, replica.

Estaba sorprendido porque para él la señal inequívoca eran las argollas de compromiso “¿no son lo mismo?, preguntó. Claro que no, las argollas de matrimonio son el símbolo de la determinación de dos personas de permanecer juntas en un proyecto de vida, es decir, cuando ya firman un acuerdo nupcial y realizan una ceremonia o un rito frente a amigos y familiares.

Este es un caso real de un cliente cuya confusión detectamos… afortunadamente, porque lo pensó mejor y prefirió un hermoso conjunto de aros y colgante, como paso previo a lo que podría significar un anillo en una relación.

Es cierto que los tiempos cambian y las antiguas reglas sociales ya no son determinantes, pero sin duda una interpretación equivocada podría generar un giro inesperado en el futuro de una relación y tal vez, provocar toda una cadena de errores.

Si tienes una relación y quieres festejar una ocasión especial hay algunas señales que las joyas pueden dar, intencionadamente o no, por eso la siguiente es una pequeña guía:

Anillo de compromiso

Puede ser de plata o de oro. La tradición viene de Europa central desde la edad media, y se trata de una pieza en oro blanco con brillantes, que es la piedra que, por su belleza y dureza simboliza lo indestructible y duradero del amor. Sin embargo, también hay una amplia variedad de combinaciones y estilos, como plata y cuarzo o bien un monovolumen de plata con alguna inscripción especial. Se usa en el dedo anular de la mano izquierda de la novia o prometida, como símbolo de que la relación ha evolucionado y hay planes de festejar un matrimonio o una ceremonia de unión.

Un detalle importante: si se obsequia un anillo de compromiso necesariamente, hay que fijar un presupuesto y considerar los gustos, el estilo y los deseos de la novia, usualmente debe combinar con la argolla de matrimonio.

¿El anillo de compromiso reemplaza la argolla de matrimonio?

No. El anillo de compromiso está orientado a la novia. En cambio, las argollas son un símbolo del vínculo de dos personas y se intercambian en un rito o ceremonia. Es decir, las argollas las usan los dos.

Argollas de compromiso

Durante muchos años, las argollas o alianzas de matrimonio eran lisas y en metales nobles, en especial en oro 18K y al interior se grababan con el nombre y apellido de los novios, además de la fecha del enlace. Luego, se incorporó el facetado, la mezcla de metales (oro y plata) así como el diseño personalizado.

No era extraño recibir el pedido de unas argollas de matrimonio que replicaran al “Señor de los Anillos”, o aquellas con diseños orgánicos en oro blanco sin rodio. Piezas únicas, que responden a los anhelos de los novios.

Hoy, gracias a la incorporación de mayor tecnología, la imaginación es el límite y es usual recibir solicitudes de argollas con diseños exclusivos con diamantes engastados o bien en plata y circones.

Se recomienda conversar mucho con su pareja y sincerar sus deseos y expectativas. Hay que considerar que son piezas que tendrán un uso intensivo y deben ser cómodas y versátiles, además de bellas y únicas.

No hay que descartar la necesidad de elaborar dos piezas que combinen pero que tengan diseños distintos. Nada los obliga a tener que usar algo que no les gusta o no los representa.

Las Ilusiones

En Chile, antes que se impusiera la moda de los anillos de compromiso era muy común que las parejas optaran por comprometerse con unas “Ilusiones”, delgadas bandas en oro de 18k, que usualmente se regalaban en una pequeña celebración familiar.

Las Ilusiones, tal como su nombre lo sugiere, no significaba que necesariamente, la pareja iba a formalizar su unión. Se usaban cuando la pareja quería presentar a ambas familias como una relación más estable, luego, si la voluntad y el afecto continuaban, la novia podía recibir el anillo de compromiso y más tarde en la ceremonia o rito nupcial intercambiaban finalmente las argollas.

Quizás, esa indefinición del sentido final de las ilusiones sumado a los cambios sociales hizo que, con el pasar de las décadas, las parejas fueran simplificando los pasos. Hoy en día, es menos común recibir un pedido previo de ilusiones, pero las posibilidades siempre están.

Una sugerencia: las Ilusiones en Plata 950 suelen ser frágiles y se deforman con facilidad, dadas las características de ese metal, por eso se recomienda hacerlas en Oro 18K.